Descripción: Descripción: C:\Users\Usuario\Documents\WEB_ENTAINAR\DOC_INTERESANTES\Entainar_Casaprima_archivos\image001.gifUNA CASA PARA LA ESPERANZA

 

Dentro de nuestras actividades  en el ámbito caritativo y asistencial  en el entorno penitenciario, junto con la labor que llevan a cabo los voluntarios de Jesús Cautivo realizando cursillos, visitas y acompañamientos en el Centro penitenciario de Villabona, también nuestra Hermandad, colabora y participa en  el proyecto de “LA CASINA”, de la Asociación Entainar.

 

QUE ES ENTAINAR

 

“Entainar” surge  de la iniciativa de un grupo de voluntarios, miembros de la Pastoral Penitenciaria de Asturias, que desde el año 1997  comenzamos a adentrarnos en el mundo de la prisión visitando con asiduidad el Centro Penitenciario de Villabona de Asturias.

 

CON QUIÉNES CONVIVIMOS

 

Trabajamos y convivimos con todos los internos procedentes de los módulos convencionales, cuya situación penitenciaria les permite gozar de permisos, pero no disponen de recursos propios, domicilio, vínculos familiares adecuados, personas de referencia que garanticen un apoyo, o bien  tienen prescritos alejamientos o proceden de otras comunidades a las que no pueden desplazarse. Debido a esto, suelen ver denegados una y otra vez sus permisos, aludiendo como causa, precisamente a la falta de garantías y apoyos.

Estas medidas que se aplican durante el periodo de duración de la condena, impiden que el interno vaya tomando paulatinamente contacto con la calle y preparándose para la realidad que va a encontrar en ella cuando recobre su libertad.

 

PRIMER CABO DE LA TRENZA

 

Descripción: Descripción: C:\Users\Usuario\Documents\WEB_ENTAINAR\DOC_INTERESANTES\Entainar_Casaprima_archivos\image002.jpgEl primer cabo de esa trenza que se consideró más urgente, fue, precisamente abordar el problema de  las acogidas penitenciarias. Teníamos que ponernos en movimiento e impulsar alguna acción que diese salida a la posibilidad de disfrutar sus permisos a éstas personas procurándoles  un lugar y un acompañamiento durante sus permisos penitenciarios.

Con mucho entusiasmo en el verano de 2009 la Asociación comenzó a buscar  recursos, Fruto de tanto empeño fue el hecho de obtener de la diócesis asturiana un piso cedido provisionalmente por un año, que hubo  que acondicionar íntegramente. Una subvención providencial, algunas donaciones de materiales y enseres y una búsqueda febril para gestionar bien los escasos recursos de que se disponía por parte de los voluntarios encargados de su adecuación, nos permitió conseguir tenerlo listo y en condiciones de acogida para primeros del mes de octubre.

 

“LA CASINA”

 

Nuestra pretensión era que esa vivienda a la que hemos dado el cariñoso nombre de “La Casina”, se convirtiera en un espacio que permitiese a los internos disfrutar, durante los permisos penitenciarios,  de un ambiente familiar, de convivencia, con el calor y la acogida que les ofrece todo el grupo de voluntarios implicados  en el acompañamiento. Pretendía también constituirse en un lugar de referencia que les proporcione seguridad y apoyo y del que se sientan parte.

Tan solo ha transcurrido un año y medio desde que “La Casina” abrió sus puertas por primera vez. Desde entonces  ha vuelto, a abrirlas durante 23 fines de semana más; se han alojado en ella  treinta y una personas, algunos en  varias ocasiones, por lo que ya contabilizamos 67 acogidas. Suelen ser ellos mismos quienes difunden entre sus propios compañeros la existencia de este recurso y quienes se han encargado de deshacer los recelos iniciales que en algunos internos pudiese suscitar el hecho de acudir a un piso “tutelado”.

El proceso de acercamiento a quienes precisan de un recurso como éste, se produce dentro de la prisión por medio de las visitas de los voluntarios y de las entrevistas que se mantiene con quienes desean informarse y solicitar acudir a “La Casina” durante su permiso. Obviamente, deben aceptar unas condiciones que se les presenta en un  Contrato Terapéutico de Acogida en el que se establecen las normas de convivencia y compromisos que adquieren pasa salir a ella.

 

OPCIÓN POR EL VOLUNTARIADO

 

El aumento de la demanda de plazas de acogida a partir del verano de 2010, obligó a adoptar la decisión de incrementar el número de fines de semana de apertura, por lo que, en Agosto ya pasó a abrirse dos fines de semana al mes. En esos momentos, también hubo que optar por la contratación de una persona que cubriese,-con el apoyo de voluntarios-, la continuidad de la acogida durante el día. Hasta la fecha, las noches continúan siendo cubiertas por voluntarios. Nuestra opción es clara por el voluntariado, asumiendo el mínimo personal contratado. La Asociación ya estudia la posibilidad de recurrir a la ampliación de las aperturas, acogiendo permisos de tres y seis días a fin de poder dar cobertura a la demanda que se multiplica en el día a día.

A día de hoy es constatable que “la Casina” ya tiene una entidad; ha logrado que la sientan como su casa  muchos de los residentes  que nunca antes habían gozado de un hogar. Puede decirse de ella, que late con corazón propio.

         Y en este grupo del voluntariado nos encontramos 3 Hermanos Cofrades de Jesús Cautivo, que aparte de las visitas a los internos en Villabona, las complementamos con los turnos de acompañamientos en los permisos y con los traslados de salida y entrada.

En este año del voluntariado podrías plantearte el  ayudarnos, sumándote al grupo de voluntarios de nuestra Hermandad que colaboran en el campo de la Pastoral Penitenciaria y más concretamente en este proyecto de “La Casina”, sin duda alguna se trata de una casa para la esperanza.

 

 

José Antonio Casaprima

Diputado de Caridad de la Hermandad de Jesús Cautivo

Mayo de 2011