ACTUACIÓN EN EL CENTRO PENITENCIARIO DE VILLABONA

La obra que lleva a cabo ENTAINAR, centrada en LA CASINA, hogar de acogida, tiene tres momentos: presencia y actuación en el Centro Penitenciario de Villabona, acompañamiento durante la estancia de los internos tutelados, que dura cuatro o siete días, y cuando ya están en libertad algunos siguen manteniendo una cierta relación con LA CASINA.

Cada permiso es analizado y organizado con cada persona que sale antes del disfrute y lo hacemos en estrecha colaboración con las Juntas de Tratamiento Penitenciario y el Juzgado   de Vigilancia Penitenciaria, que no han regateado esfuerzos en apoyarnos y en valorar  muy positivamente  nuestro trabajo . Un buen número de los primeros permisos concedidos, incluso con personas  con vinculaciones familiares, están condicionados por orden judicial,  a pasarlos en la "Casina" que así llamamos a nuestro piso. De estos tres momentos queremos hablar, pero en este apartado sólo lo haremos del primero, texto que encargamos redacte Jesús Manuel Álvarez, el trabajador social de la asociación.

        

         Nuestra actividad se realiza en:

Contactos con los internos en la prisión: presentación del recurso, entrevista con los aspirantes y con los Trabajadores Sociales y Educadores.

Contactos con el Juzgado de Vigilancia penitenciaria.

Acogida, alojamiento, manutención y acompañamiento en todo tipo de gestiones:  sanitarias, administrativas, judiciales, policiales, así como en actividades de ocio.

Traslados de recogida a la salida del permiso y de regreso al C.P.

Mediación en aspectos relativos a la aproximación al entorno y normalización familiar cuando los informes de C.P así lo aconsejen.

Apoyo a nivel de dinero mínimo  de bolsillo a quienes no disponen de ningún tipo de recurso económico.

Acompañamiento y contacto con entidades terapéuticas (Jugadores Anónimos, Alcohólicos Anónimos, Proyecto Hombre)

 

         A ellas tenemos que añadir:

 

El seguimiento y  continuidad en el contacto con residentes que ya  gozan de libertad  y que son invitados a  compartir alguna actividad (excursión, comida en la casa, café y conversación…) interesándonos por su proceso y orientándoles puntualmente en algún aspecto concreto que precisen, convirtiendo el piso en un lugar de referencia y apoyo para ellos cuando lo necesitan y esté en nuestras manos el poder ayudarles.

 

El seguimiento de los residentes en su regreso al Centro Penitenciario, interesándonos por su trayectoria en el interior y sus progresos cara a la libertad.