PROYECTO CASA DE ACOGIDA

 

 

ANTECEDENTES-FUNDAMENTACIÓN

 

Hace tiempo que la Pastoral Penitenciaria lleva observando las carencias de los internos de los módulos 5, 6, 7, 8, 9 y CIS, para disfrutar de beneficios penitenciarios ante la inexistencia de lugares de referencia para poder acceder a permisos de tres / seis días, terceros grados y libertad condicional, viéndose limitado ese beneficio en las personas sin hogar o con marco familiar alejado. Se puede comprobar que en esta situación, hay un colectivo amplio en el Centro Penitenciario de Villabona in crescendo, que masifica la cárcel, hasta llegar en el 2008 a casi 1600 reclusos.

 

Ante la necesidad de un sitio de referencia, de apoyo, con estructura adecuada para el disfrute de los beneficios penitenciarios fuera del recinto, que acoja, acompañe y facilite al interno la posibilidad de acceder a permisos como primer contacto con la sociedad y, posterior reinserción social, la Pastoral Penitenciaria plantea la necesidad de posibilitar un recurso para dichos módulos.

 

Pretendemos, desde un ambiente cálido, de horizontalidad y ejemplo, proveer a la persona acogida de un marco donde no sólo pueda comer y dormir, sino que además  tenga personas con las que pueda dialogar, que le acompañen, le estimulen y le motiven, pero, sobre todo, que le permitan sentirse comprendida y escuchada , no sentirse sola y que, en definitiva, crea en conseguir la realización personal y su reinserción social.

 

PRESENTACIÓN DEL PROYECTO. UBICACIÓN. MARCO DE ACTUACIÓN.

 

         La Casa de Acogida es un proyecto destinado al trabajo con personas que, cumpliendo condena en el Centro Penitenciario de Villabona, ven truncadas sus posibilidades de disfrute de beneficios penitenciarios al no disponer de recursos, ya sean económicos, sociales y/o familiares, con el consabido problema añadido de sentirse excluidos y abandonados, debido al estigma que supone estar en una situación concreta de desarraigo, pérdida de autoestima y soledad.

 

         Partiendo de la creencia de este grupo de Pastoral Penitenciaria, de que todo el mundo puede cambiar y tiene derecho a ello, pero que  necesita ayuda con la que superar los avatares de su situación, se plantea un trabajo desde esta Casa, como espacio de acogida en el que se potencien las cualidades, los valores de las personas, se trabajen otros aspectos más débiles, se fomenten la educación, el respeto, la formación y que esto sea acompañado y orientado por personas con experiencia tanto dentro como fuera de la cárcel.

 

         La Casa de Acogida se dirige a los módulos 5, 6, 7, 8, 9 y CIS, que en la actualidad, carecen de ella y, su única posibilidad es la derivación que hacen los capellanes a los albergues de Oviedo y Avilés.

         Mediante el trabajo de los voluntarios de la Pastoral dentro de los módulos, contactando y siguiendo el proceso personal de los internos, se seleccionarán los candidatos susceptibles de convertirse en beneficiarios del proyecto.

 

         Intentaremos ofrecer una alternativa personal y social, para que estos internos puedan disfrutar de los permisos, ver una salida a sus problemas, tengan una oportunidad con futuro y se sientan arropados, tenidos en cuenta y crean en sí mismos desde un ambiente de igualdad, respeto y ayuda.

         Desde la vivienda, pretendemos ofrecer cobertura, atención, servicio y acompañamiento, a aquellas personas que lo necesiten, sean o no españolas. Queremos y creemos en un ambiente familiar donde los destinatarios de la Casa, acostumbrados a vivir en ambientes de hostilidad dentro de la subcultura carcelaria y de la ley del más fuerte, siempre puedan encontrar acogida, atención y cariño.

         Nuestro grupo, cree importante resaltar su propia experiencia en el medio penitenciario así como su conocimiento de los internos, con los que lleva trabajando más de doce años. Todo esto avalado, además, por una amplia formación teórico-práctica y los esfuerzos de un colectivo voluntario sensibilizado, en pos del objetivo prioritario  estipulado en el art. 25.2 del Código Penitenciario y referente a la reeducación y reinserción social del interno.

 

         A partir de un primer contacto, con entrevistas y valoraciones en el módulo, adecuadamente coordinadas con los profesionales del ámbito penitenciario, se pretende abarcar las necesidades del interno durante el disfrute de los permisos desde diferentes áreas de intervención: social, sanitario, personal, actividades, ocio y tiempo libre...Todo ello, como apoyo en el primer paso de su excarcelación y que, en consecuencia sirva, para reafirmar a personas  con problemas añadidos en la posibilidad de reincorporarse a la sociedad.

 

DESTINATARIOS

 

         Este proyecto se dirige a los internos varones, que cumpliendo condena en el Centro Penitenciario, carecen del beneficio del disfrute de permisos por no disponer de los recursos necesarios.

         La cobertura sería provincial, ya que en la actualidad, es la única prisión en Asturias, pudiendo ser consideradas derivaciones de otros centros penitenciarios por parte de los profesionales.

 

         Las circunstancias características de las personas acogidas, son en líneas generales, las siguientes:

 

      la SOLEDAD, dentro y fuera de la cárcel

      el espacio de HOSTIGAMIENTO en el que viven

      la falta total o parcial de AUTOESTIMA

      hombres con una trayectoria de vida muy ligada al CONSUMO de sustancias tóxicas, al TRÁFICO de drogas, a la PROSTITUCIÓN y al mundo de la DELINCUENCIA en general

      otro tipo de delitos

      DESARRAIGO social y familiar

      NIVEL CULTURAL medio/bajo

      problemas de RELACIÓN con los demás y con su familia, si la hubiere

 

 

         El proyecto establece unas reglas de acceso de obligado cumplimiento, tanto fuera, disfrutando del permiso, como dentro del módulo. Antes y después de la estancia en la Casa, se realizará un seguimiento en coordinación con los profesionales del centro, estableciendo unas pautas hacia la interiorización positiva del cambio.

 

         Las personas que accedan al proyecto, deberán firmar un contrato en el que asuman las normas del centro durante su estancia en el mismo. Se valorará, principalmente, el esfuerzo de los chicos como método de motivación y de satisfacción de sus objetivos y para  poder seguir disfrutando de permisos en el futuro, en las mismas condiciones.

 

OBJETIVOS

 

GENERAL

 

Abrir una Casa de Acogida para personas privadas de libertad, con el fin de acompañar a los beneficiarios en su proceso de cambio, fomentando el trabajo personal y la ayuda, en una situación de desamparo, para conseguir su reinserción y que sirva de puente para que, una vez en libertad o en tercer grado, dispongan de recursos suficientes para poder vivir en libertad.

 

ESPECÍFICOS

 

      Disponer  de las instalaciones adecuadas para su aprovechamiento por los usuarios.

      Acompañarlos en su proceso de reinserción social durante su estancia en el proyecto.

      Favorecer y facilitar su trabajo personal durante el disfrute del programa.

      Crear un ambiente favorable, de cariño y ayuda, como punto de referencia para la adquisición de habilidades sociales, con el fin de que se desenvuelvan adecuadamente, en sociedad y en  familia, si la hubiere.

      Promover hábitos para la buena convivencia.

      Realizar un seguimiento de la historia personal del usuario.

      Acompañamiento en trámites legales tales como la firma en Comisaría antes y después de los permisos.

      Acompañamiento a los servicios sociales y sanitarios.

      Fomento y apoyo en ocio y tiempo libre.

      Apoyo emocional, estando en armonía con los diferentes seguimientos para facilitar la apertura de sentimientos y el compartir problemas.

      Promoción de la salud y de hábitos saludables.

      Orientación y asesoramiento ante determinadas gestiones personales.

      Analizar y valorar los diferentes casos.

      Realizar un seguimiento personalizado de cada uno de los casos.

      Mantener con regularidad reuniones con la Trabajadora Social del módulo, para valorar el trabajo con los diferentes usuarios.

      Establecer pautas de actuación ante conductas atípicas.

 

ACTIVIDADES

 

      Entrevistas con la Trabajadora Social del Centro Penitenciario, para valorar los permisos y su evolución.

      Entrevistas con los usuarios potenciales, programando sus salidas y las propuestas de actividades a realizar.

      Visitas periódicas al módulo por los voluntarios de Pastoral Penitenciaria, para tomar contacto con los usuarios potenciales y detectar posibles necesidades.

      Establecer una normativa que favorezca la convivencia en grupo, el trabajo en equipo y que fomente las buenas relaciones dentro de la casa.

      Durante la permanencia en el centro, se hará un plan de trabajo personalizado para poder evaluar los progresos y planes para los próximos permisos.

      Estar en contínuo contacto con la Trabajadora Social del Centro Penitenciario, ante posibles contratiempos y para información en los casos que lo requieran.

      Tareas de régimen interno: limpiezas, cocina, casa, higiene personal, horarios a cumplir, ordenadas y repartidas según las necesidades y valoraciones pertinentes.

      Establecer pautas y normas en cuanto al uso de los instrumentos de la casa y de la gestión y uso del  dinero: el del interno y el del destinado a la propia casa (teléfono, ...)